Raül Bobet conversa amb Josep Roca.

Raül Bobet conversa con Josep Roca.

Josep: Raül, nos encontramos en un lugar privilegiado, con una situación realmente de paz y con una necesidad vital de preguntar y de establecer una conversación sobre ti, sobre qué eres y a qué te dedicas. De por qué lo haces. Y de cómo lo haces. Primero, me gustaría como un planteamiento de origen, interpretar que, si lo que haces está vinculado a tu familia, si tú de alguna manera vives esta vitalidad que desborda desde un recuerdo constante y, en este caso, yo te querría plantear tu realidad: vienes de una familia campesina, de campesinos que trabajaban de sol a sol.

Raül: Cómo todas.

Josep: ¿Cómo todas?

Raül: Bueno, como todas las que han sobrevivido y, digamos que son pequeñas, ¿no? Las que han sobrevivido son más o menos esto de aquí. Veamos, yo creo que todos los humanos buscan paz y esto de aquí es un lujo, ¿no? Estar en paisajes así, tener la posibilidad de ir a un lugar que te gusta desde pequeño y, ya que ibas, juntar también lo qué significaría método, lo que significaría un poco de experiencia en lo referente a la frescura, es muy importante por los precursores de aromas, no solamente de la uva y de los vinos a posteriori, sino también y, como tú sabes muy bien, de otras muchas cosas. Este sello del fuego lento. Un lugar frío es lo de aquí, con sus peligros y unas fronteras que no puedes  pasar, porque después tienes dificultades. Sin embargo, te da un margen para soñar y posibilidades de hacer cosas muy importantes; casi infinitas.

Josep: Pero estamos en el límite. Tú buscas el límite.

Raül: Hay límites, porque los límites si hablan de vino tienen que ver con la variedad, tienen que ver con la latitud, tienen que ver con la altitud, tienen que ver también mucho con las orientaciones que a veces le das. Pero los límites te los puedes encontrar en lugares distintos. Es decir, no es una cohesión fácil. Pero aquí podemos encontrar límites. De hecho, tenemos la nieve prácticamente al lado y aquí se pueden hacer cosas muy interesantes si sabes que la naturaleza te dará lecciones de vez en cuando. Y entonces, intentas defenderte.

Josep: En todo caso la naturaleza manda, aunque el factor humano también tiene incidencia y, en este caso, en tu trabajo también veo un vinculo muy potente de tu personalidad e incluso querría decir tus dos personalidades en una. Me gustaría, pues, que pudieras ampliar este tipo de dualidad constante que vives y que tiene, como diferentes elementos que se mezclan, que se relacionan y, a veces, que se funden, pero que también se muestran a veces antagónicos y que parece como si fuera una parte de tu raíz y el otro, la parte del conocimiento. ¿Te ha marcado esta parte de tu padre que es el curar tanto? ¿Por qué eres tan trabajador, Raül?

Raül (ríe): Seguro que me ha marcado. Creo en los temas culturales, y aquí en Catalunya la cultura del trabajo está muy arraigada, no solo en la gente del campo, porqué hay muchos ejemplos de gente trabajadora, aunque sea en la industria. Aquí hemos pasado dificultades, o sea, se viene de pobre y se viene de pobre por el clima y por el paisaje. Y tampoco tenemos agua a chorros, tampoco tenemos unas tierras con una fertilidad espectacular y,  todo esto de aquí creo que ha condicionado el carácter de una manera muy potente. Los aspectos culturales te marcan mucho. Hay dos maneras de reaccionar, o bien reaccionar a la contraria y marchar, huir y no querer saber nada de aquí, que no sé si te liberas. Pero la otra es aceptándolo y esto es un hecho que yo creo que incluso muchos de los directivos que vienen de hijos de campesinos de Cataluña diría que tienen parte de esta raíz. Yo no creo que la expresión es porque trabajas tanto o porque te gusta hacer tantas cosas, si a veces sin necesitarlo… la necesidad es, depende de lo que tú necesites. Yo necesito poco. Quizás a veces no habría que hacer tanto, como yo supongo que hacen otros. Pero el tema no es este de aquí. ¿El tema es quererse sentir vivo? Si tú tienes ideas en la cabeza no lo puedes parar demasiado porque somos así y porque una parte de la vida, de la concepción a la vida, es estar aquí contemplando. Que la última expresión de contemplar es buscar el tao, el zen, contemplar. El hecho de integrarse. Pero por otro lado, hay todo este mundo, dijéramos todo lo que te ha dado la naturaleza, las posibilidades que te han dado los lugares que has trabajado, la gente que has conocido, todo tu bagaje. Todo esto de aquí hierve y, si yo tengo herramientas diferentes, capacidad,  quiero hacer cosas, luego ¿por qué no explotar estas experiencias? Las cosas no te quedan para ti; no trabajo sólo para mí; en parte a veces es cómo si estuviera en una especie de misión.

Josep: ¿Tienes una sensación interior de exigencia constante?

Raül: Sí, tal vez sí. Pero no sé si soy consciente de ello.

Josep: ¿Consciente o inconsciente?

Raül: Yo creo que es inconsciente, pero es esta desazón de no hacerlo nunca todo suficientemente bien. Quieres más y cuando se ha terminado un año.

Josep: Luchas.

Raül: Y luchas, sí! Y luchas, y luchas fuerte, sí, sí.

Josep: Y te gusta luchar.

Raül: Me gusta luchar, sí. Precisamente, es lo que me mantiene vivo.

Josep: Contigo mismo, con mucha gente, pero también con tu conciencia.

Raül: Sí. El equipo es muy importante. Cualquier proyecto de un cierto peso, el equipo es una cosa absolutamente fundamental, también con la ayuda muchas veces de la familia, que te ayuda, que te apoya.

Josep: ¿La lucha constante con lo que haces y el instinto de superación que probablemente este tipo de intensidad, de exigencia, de vitalidad constante, crees que tiene que ver también con una necesidad de intentar demostrarte más cosas? ¿O sólo es la inquietud del descubrimiento?

Raül: Yo diría que no.

Josep: ¿El tener capacidad y talento para poder ensanchar o abrir nuevos caminos?

Raül: Yo diría que es esto: la etapa de aquí de quererse demostrar uno que es una etapa muy lógica, del aprendizaje de cada uno, y que llega a una cierta edad, en la que tampoco uno no tiene que demostrarse demasiadas cosas. Yo creo que llega por ser agradecido con lo que tú puedes hacer, con el equipo… Al final, por qué no echar a trabajar tus manos, o tu cabeza, tus amigos, tus conocimientos y todo para poder realizar algo. También hay un tema de país. De querer hacer cosas por los tuyos, por el territorio, por el Pallars Jussà. ¡Que cualquiera no se enamora estando aquí arriba! O sea, yo creo que si puedes tienes que hacerlo, porque, a menudo, hay gente capacitada y, por lo que sea, tiene la mala suerte de no poder realizar su sueño. Si se dan las circunstancias, esto ayuda y creo que sería de mal agradecido no intentar crear puestos de trabajo, no intentar crear cosas, no intentar que se puedan hacer cosas aquí en el Pallars. Creo que también tenemos la obligación, cada uno de nosotros, de hacer cosas. Quizás esto es inconsciente pero esto es lo que surge de mi.

Josep: Cuando tienes la suerte de poder donde has querido para aprender lo qué tú has querido y, además, has estrujado a los que te han enseñado, ¿qué sensación te queda? ¿En este tipo de diálogo con la formación, con la parte académica, con la búsqueda de respuestas a tus preguntas, desde que eres chico hasta ahora? ¿Cómo lo vives? ¿Qué observas?

Raül: Antes de nada tengo un agradecimiento a toda mi etapa de formación y a todas mis experiencias. A la gente que me ha ayudado, porque sino sería absolutamente inviable de diferentes maneras, primero un agradecimiento; luego, una continuidad. No veo diferencias del sueño que tengo con el del chico bastante rebelde que fui. Muchas veces, lo que quieres hacer ahora es, en realidad, una expresión distinta de lo mismo. Es querer superar esta insatisfacción, querer descubrir cosas, un tipo de continuidad.

Josep: De lucha.

Raül: Sí. Esto tiene la misma raíz, en efecto.

Josep: Una raíz profunda.

Raül: Sí, sí, una raíz profunda, la lucha está y quizás no me doy cuenta… tal vez no concibo mi vida sin lucha. Sí, sí… yo creo que si hubiera una situación de dificultad, lo que pudiera pasar, las circunstancias, mi cabeza está preparada para luchar fuerte, seguro! Sí! Esto es otro training.

Josep: Y esto, esta capacidad de… de prepararte por la lucha también te da una intensidad de vivir. Es como un elemento que puede ser contradictorio desde un punto de vista de convulsión, pero también de espíritu de felicidad. De decir puedo lograr que me pongan retos: estoy preparado.

Raül: Esto es así, pero también tiene sus peligros. O sea, uno no puede creer demasiado con él mismo y uno tampoco el leitmotiv de su lucha de por si, no es que sea un mérito o un demérito. Creo que intentas trabajar alguna parte tuya de más… más de aceptar tal como eres tú, desde un punto de vista más humilde. Eso sí que puede ser una ventaja, ¿no? Pero quiero decir la cosa de por si, el adjetivo de por si no hace la cosa pero si admites quién eres yo creo que esto nos hace disfrutar mucho porque es aceptar esta naturaleza que tienes y desarrollarla. Hay gente que lo desarrolla de una manera y hay gente que de otra, yo a mi manera. Sí, la lucha es un elemento constante a mi vida. Hay épocas a la vida dónde con cierta crisis, lucha, rehacer y felicidad. Desde chico te haces preguntas importantes sobre la existencia, sobre si la trascendencia, la espiritualidad, de por qué se expresa de una manera y por qué de otra, sobre las contradicciones sociales… Y cuando te haces mayor lo expresas de otras maneras. Y también con el vino, a veces. ¿Por qué no?

Josep: Y con el vino, pues, ahora lo viviremos.

Raül: Exacto (ríe).

Josep:  Exacto! Muy bien.

Josep: Los límites para traerte hasta un espacio que no parece nada indicado para hacer vino, ¿no? ¿Qué es esto Raül? ¿Qué hay aquí?

Raül: Bien parece un lugar poco apropiado para hacer vino, pero todo está muy pensado porque uno no pique así como así. Tenemos unas cubas de fermentación de piedra con un condicionante único: no puede haber cal, porque sino se la comería el vino. Estos cubas están trabajadas a partir del siglo XII por los monjes hospitalarios. Y todo lo que estamos hablando ahora de la gravedad ya existía y todo el que estamos diciendo de trabajar con fermentadores abiertos para poder ver bien qué es lo que está pasando, que es lo último, esto en la cocina, lo tenemos aquí y todo el que estamos hablando de ratio 1:1, de altura, de anchura por los vinos tintos podemos ir a la extracción… Fíjate, muchas veces los humanos no inventamos mucha cosa. Esto es lo que tenemos aquí, entre otros cosas.

Josep: Y ¿cómo interpretas esto? ¿Cómo interpretar a un hijo de campesino  doctorado por la Universidad de Davis que ha estudiado tanto y que ahora, de alguna manera, mira hacia atrás y observa que quizás todo ello da para pensar.

Raül: Pueden haber varias interpretaciones. Una de ellas es siempre peligrosa:   explotar eso como un elemento de marketing, lo cual sería algo superfluo. Nosotros tenemos ocho cubos de fermentación, con un elemento que no es ni mejor ni peor, pero importante: las levaduras. Estas serían indígenas. Segundo, las piedras no son neutras. En estos silicatos de aquí hay otros oligoelements y, por lo tanto, hay una cierta extracción. Tanto con los elementos que hay alrededor, sean líquenes u otros elementos, como la propia composición de la piedra. Ello nos asegura que cada cubo genera ciertos gustos, un poco diferentes. Bien, y, existe un elemento diferencial: regresar al origen también. Y además hay otro tema aquí bastante difícil de demostrar: un lugar que tenemos aquí al lado, una ermita, donde existe una naturaleza potente por todas las piedras que hay. En parte, yo llegué aquí también para encontrar un lugar donde hubiera energía, una paz. Muy bien, y aquí tenemos que meter la cabeza. Esto es cierto. O sea, aquí este elemento de lucha de preguntarse si la gente hacía esto aquí, que tardó mucho tiempo al vaciar los cubos, etc. Seguro que hicieron prueba-error. Debe de ser todo esto de aquí. Lo que sí que he hecho aquí es acoplar ciertos elementos de conocimiento, como por ejemplo como hacer los remontados: metiendo unas rejas tronco-cónicas para poderlos realizar. O bien cubriendo esto con unas condiciones determinadas. Pero al margen de esto, mi sorpresa ha sido el hecho de encontrar mensaje con estos vinos. De hecho los hemos podido probar juntos alguna vez. Repiten, ¿no? Ni mejor, ni peor, pero los vinos tienen alma. Y además esta lugar tiene unas dimensiones que son magníficas para hacer experimentación.

Josep: Y el vino tiene también este síntoma de lucha, desde el primer momento, desde la elección de la cepa, pero también me imagino que cuando tú haces una poda también hay esta parte de lucha en la planta.

Raül: Sí. Cuando estás en lugares extremos tienes que acoplarte. Con la naturaleza, y en este sentido es evidente que tienes que ser muy cuidadoso, por primaveras a veces lluviosas, veranos que a veces pueden ser secos y calurosos y después, otra vez el momento de cosechar que puede ser otra vez frío y con lluvia. Todo esto de aquí pide mi manera de interpretarlo: trabajar con cierta heterogeneidad tanto en el viñedo, como al hacer el vino, con el fin de tener el máximo de colores posibles y poder luchar para realizar un poco tu idea, este cuadro, lo que quieres. Esto es algo que me caracteriza.

Josep: ¿Y qué quieres?

Raül: Primero todos estamos influenciados por un concepto en cada vino detrás: detrás de cada vino hay un plato y, entonces, tú tienes una cierta idea de frescura. Evidentemente, yo estoy aquí arriba con elementos como la frescura también por la naturaleza. A mí me gustaría que tú, cuando probaras un vino de aquí, probaras parte de este paisaje, esto quiere decir sotobosque, quiere decir algún hongo, esto quiere decir, una parte de mineral de definir lo que significa.

Josep: En todo caso el que pasa es que aquí hay mucha piedra.

Raül: Con vino de piedra…, esta textura… Yo creo que el vino lo define mucho mas como textura que no solamente como una pura expresión aromática, que es más volátil y, además, evoluciona.

Share Button

No hay comentarios

Se el primero en hacer un comentario

Deja un comentario


7 × 2 =